martes, 8 de abril de 2008

a la deriva


Los peces que saca siempre los devuelve al agua,
lo único que McDougall puede matar es su tiempo,
por eso recién empezó a fumar cuando quedó viudo.
Las mejores horas con ella fueron en ese bote
y ahora todas las mañanas solo sale a pescar algunos vagos recuerdos.
Hace rato ya que McDougall no encarna la vida con lumbrí*.


*lombriz

9 comentarios:

La vasquita dijo...

Se dice que cuando la mente está en camino a la purificación, al comenzar a aquietarse empieza a moverse como un pez fuera del agua, desesperada al encontrarse fuera del hábitat natural que han formado nuestras luchas internas constantes.

patato dijo...

Se dice que no es bueno vivir de los recuerdos, pero sí con ellos.

Karina

PAIO ●๋• dijo...

si, como dijo el sapo raul:
"imposible olvidarla
pero que podría aprender a extrañarla."

Rojo dijo...

Podriamos consultar a Bucay sobre estos temas.
BIEN LO TUYO PAIO!

Anónimo dijo...

Solo con el título del trabajo, y la cara de Mc Dougall, es suficiente para desentrañar la insoslayable amargura del pobre hombre...
Saludos, muy buenos los laburos paio

juana de arco dijo...

Nunca me gusto pescar y la única vez que lo hice lo quise devolver y pobre lo mate peor... lo descuartice al pobre pez!!! Y de esa vez en mas ni siquiera quise pescar para devolverlo... quede traumada creo... pero me da mucha ternura ese hombre y me hace pensar en las veces que llenamos nuestro tiempo de nada y nos creemos tan ocupados...
Muy bueno Paio!

MONO dijo...

Excelente como todos tus trabajos... ya no se si decirte poeta, dibujante... creo que con artista estaría bien, no???

flacaescopeta dijo...

es la descripcion exacta de la soledad...

euge dijo...

Paio te felicito... es excelente de verdad. Cada vez mas inspirado lo tuyo.. abrazo