
Hay elecciones en la vida que te ayudan a crecer,
a disfrutar la risa,
a oler el miedo,
saborear la victoria,
interpretar la alegría,
fortalecer el llanto,
mirar lo prohibido,
preguntar de gusto,
domar una inquietud,
cambiar el rumbo previsto.
Y hay elecciones como las de Valerio
de tomarse una semanita de vacaciones en marzo.