-es que no voy a poder. Voy a caer doblado en la arena, me están matando las rodillas, que salte otro por mí, yo hoy no puedo. -relajá petiso, está todo bien, Leiva te reemplaza, tomate una semanita.
Cuffaro tuvo 4 posibilidades de que sea suya y cuando creyó tenerla entre sus manos apareció otro que se la terminó llevando. Le salió una mala jugada y ni siquiera se animó a culpar al destino. Esa línea se fue con otro, a la maldita línea se la llevó otro, y para sacar el bingo Cuffaro ya estaba desmotivado.
Si de repente distingo desde atrás de un viejo bar el olor del caminar de esos besos que eran míos no los distraeré aunque ganas no me falten, un nudo en la introducción y un final sin desenlace. No son vagos los recuerdos mas no quiero confundirlos, las sorpresas del azar la razón de mi delirio. No le pido tiempo al tiempo ni razón al corazón, acorde de mi silbido, fuente de inspiración. Yo pediré otro café me perderé en tu caminar aquél cuento que encontramos no dejemos de inventar.
-ni le tengo miedo a la altura y no es de mala leche, hoy no reemplazo al chancho Sivelli porque me cansé, hace 2 años que no me pagan horas extras... ...aparte estoy medio lesionado, entendés?
Bueno, venimos acá con mi compañero a darles una explicación, que se merecen, de porque hoy no vamos a salir a escena y es debido a que mi compañero sufrió un problema... ejem…tiene un…se siente, está descompuesto!